Estadísticas yucatecas

Sobre el alcohol y la insoportable levedad de legislar

La Jornada Maya publicó el día 28 de junio la intención del gobierno del estado de enviar una iniciativa de ley, que entre otras cosas, relajaría los requisitos para abrir nuevos expendios de bebidas alcohólicas. De confirmarse la información es de esperarse que el número de licencias concedidas continúen su crecimiento exponencial como ha venido ocurriendo en los últimos 7 años, situación a la que el propio rotativo hizo referencia.

Un aspecto que deberán de considerar los legisladores al analizar la iniciativa es el de las consecuencias que trae el consumo indiscriminado del alcohol. No son pocas las secuelas que impactan al individuo consumidor de alcohol; de hecho su vivencia social y familiar se transforma. Su salud y economía merman considerablemente y la violencia doméstica y vecinal se recrudece al igual que el ausentismo laboral y los accidentes viales.

Según las estadísticas de mortalidad del INEGI después de las enfermedades del corazón, la diabetes y los tumores malignos se encuentran las enfermedades del hígado como la cuarta causa de mortalidad en el estado. En el caso de los hombres, es la segunda causa, se mueren más varones en Yucatán por enfermedad alcohólica del hígado que por cáncer de próstata o diabetes. Si consideramos que en las enfermedades del corazón, la diabetes y los accidentes de tráfico en vehículos de motor el consumo etílico contribuyen de manera significativa, podemos apuntar que el alcohol está presente en 4 de las 5 causas principales de mortalidad. En los últimos 8 años, más de 1500 personas han fallecido por enfermedad alcohólica del hígado, cifra que representan cerca de 4 personas a la semana, de los cuales el 93% fueron varones.

¿Estará en el paquete de estímulos para la instalación de la planta estos cambios a la ley? De ser cierto ¿realmente el beneficio de la llegada de esta importante inversión, es mayor que el costo? ¿No serán suficientes el número de establecimientos con licencia funcionando? Son preguntas elementales que se deben de hacer nuestros flamantes legisladores. Y que al parecer no se hacen porque el Escudo Yucatán y la ley Uber nos demuestran lo contrario. Si bien un par de cervezas bien frías no cae mal en este caluroso de Yucatán. Lo cierto es que hoy más que nunca, es necesario invertir en recomponer el tejido social y reorientar los valores sobre los cuales se ponderan cuestiones tan trascendentes como la seguridad y el bienestar.

Sobre el alcohol y la insoportable levedad de legislar
Sobre el alcohol y la insoportable levedad de legislar