Estadísticas yucatecas

Analfabetismo: un ritmo por acelerar

La capacidad de leer y escribir marca la diferencia entre los individuos. Una persona analfabeta tiene un panorama sumo complicado; las obvias limitaciones para la comprensión y ejercicio de sus derechos la coloca en condición vulnerable y susceptible de ser explotada y timada, convirtiéndose el analfabetismo en factor de exclusión y sinónimo de marginación.

Al revisar las cifras censales en Yucatán, la tasa de analfabetismo presenta una tendencia descendente de 8.4 puntos porcentuales en 25 años; a este ritmo tendríamos que esperar aproximadamente otros 25 años para erradicar el problema. Para no esperar tanto y aumentar la eficacia de los esfuerzos, vale la pena afinar la puntería y realizar un trabajo de focalización.

En general en los 106 municipios se registran disminución en las tasas; sólo que aún existe municipios donde es particularmente alto el indice, cercana o por arriba de los 20 puntos porcentuales: Sotuta, Mama, Espita, Tekom, Dzoncauich, Hoctún, Quintana Roo, Yaxcabá, Halachó, Temozón, Tixmehuac, Tekal de Venegas, Teabo, Chankom, Tepakán, Mayapán, Tahdziú y Chemax son municipios donde las baterías se deben de enfocar y la estrategia revisar. Una característica de los lugares con mayor retraso, son aquellas donde la incidencia de mayahablantes es más fuerte. La estrategia pues, debe pasar por el filtro de la lengua maya si se quiere avanzar con mayor celeridad. 

Analfabetismo: un ritmo por acelerar
Analfabetismo: un ritmo por acelerar